Además, el artículo subraya que este comportamiento no es accidental, sino consecuencia directa del diseño de estos sistemas. Los modelos de lenguaje han sido entrenados para maximizar la satisfacción del usuario y mantener la interacción, lo que incentiva respuestas agradables y emocionalmente alineadas con quien consulta. Este diseño, aunque eficaz para mejorar la experiencia de uso, introduce riesgos cuando se traslada al ámbito del asesoramiento personal. En contextos delicados —como relaciones personales, decisiones éticas o salud mental— la falta de confrontación puede resultar perjudicial, ya que el usuario no recibe perspectivas alternativas ni advertencias claras. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario